DESPUÉS DE LA MEDIA RUEDA

Suavecito, María Antonieta!

19 comentarios

 

Como cantante María Antonieta Pons no se ganaría ni pa’l chiclet pero a la hora de menear la cintura, era una estrella. Eso es sabor criollo y un cuerpo sano, logrado sin gimnasio ni carreritas matinales: bailando rumba.

México y su cine la hicieron famosa en los años cuarenta. Cine de rumberas, llaman algunos de manera despectiva a un grupo de peliculas de la época.

No es Bergman, Fellini, Kurosawa ni Antonioni pero llena el hueco que dejaron estos señores. Bailar como María Antonieta Pons es un ejercicio que divierte el alma y fortalece hasta músculos desconocidos en algunas latitudes.

Bendita sea esa cubana que, cómo Dámaso Pérez Prado, Acerina y otros, tanto tiene que agradecerle al México que los acogió.

 

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19 pensamientos en “Suavecito, María Antonieta!

  1. Que bueno! Me he despertao con alegría al ver tu blog y con ganas de bailar jeje
    Un besazo. Ya me recomendarás algunas de esas películas.
    Que tengas el más lindo de los días.

    • Gracias! Un buen fin de semana para tí.
      Me fui “de rumba” y vengo con los pies y el lugar donde alguna vez estuvo mi cintura: adoloridos.
      Mucho se ha escrito sobre el cine de rumberas o de arrabal. Dos mexicanas: Meche Barba y Lilia Prado y cuatro cubanas: Rosa Carmina, Amalia Aguilar, Ninón Sevilla y la Pons, fueron “las reinas del Trópico”. Las películas todas tenían el mismo argumento con algunas variantes, jovencita ingenua campesina que termina convirtiéndose en cabaretera, pero los números musicales eran una maravilla, Kiko Mendive, Beny Moré, Rita Montaner, Dámaso Pérez Prado y otros “pusieron” la música, las rumberas sus bailes.
      Dudo que puedas soportarla completa, el nivel de actuación es bajísimo, el guión infame… ver bailar a María Antonieta, un placer. Yo la tomo como una comedia y le perdono sus defectos.

  2. Reblogueó esto en Una Mirada By comentado:
    Es viernes…. 🙂
    It’s Friday… 🙂

  3. ¡Sabrosura! Qué fácil resulta empezar bien un fin de semana. He reblogueado para desparramar energia a tope. Mis mejores saludos

  4. El baile de María Antonieta es verdaderamente hipnotizador. Dan ganas de disfrutar -más- de la vida

  5. Pues sí, suavecito, también, me gusta a mí. Y, sí, tengo que coincidir con tu primer párrafo, y sin carreritas, tendré que cambiarlas por el baile :^)

    • Si corres por París no dejes de hacerlo, por favor, es todo un lujo. Pero bailar es la manera más natural de mantenerse en forma, disfrutando.
      Gracias por la visita, tu fascinación por París es altamente contagiosa, un placer visitarte

      • Si corriera por París ya hace tiempo que habría pausado el ritmo, para no perderme nada. De momento corro por Collserola con Barcelona a sus pies, cuando atisbo la ciudad y su mar doy media vuelta y vuelvo a casa. El placer es mío.
        Fascinado por París, has dado en el clavo.

  6. Estimado, hoy el título no se atañe a la realidad, ¿cómo suavecito?, esas caderas son de 9,5 en la escala de Richter…

    • Por lo menos!

    • Amigo Ángel:
      Los periodistas definían los movimientos de estas mujeres como “erotismo agreste”, cosa que a mí me produce ataques de risa, pues no hay nada más urbano que la rumba.
      La Pons no era bailarina como Ninón Sevilla o la Tongolele, lo suyo era la rumba y el mambo. Con el tiempo sus caderas se ancharon y se cubrió de carne, a la moda de la época, pero siguió bailando con el mismo ímpetu.
      A eso en Cuba le decimos “dar cintura”, el movimiento de las caderas es de lado a lado, el de la cintura: circular o rotatorio. En esas décadas nadie iguala a María Antonieta en eso. Todo un terremoto, es cierto.
      María Antonieta Pons era una leyenda para mí. Gracias a Youtube pude disfrutarla, por eso la comparto con gusto…

  7. Gracias por alegrarnos siempre la vida con estos retazos tuyos, Ernán, un abrazo!

  8. Uhhhh que caderas mas lindas y que meneo…a recogerse…y bueno la carne también vende como quiera que fuese ella era un torbellino en el cielo y después por su puesto un aguacero en venganza…que ricura de movimiento.uffff-@

    • Eso se llama moverse de verdad. Una fuerza de la naturaleza.
      Como ves, no hay nada nuevo bajo el sol, en 1940 una caja de bolas bien engrasada era una caja de bolas bien engrasada y María Antnieta Pons la tenía bien instalada en la cinturita.
      Aquí te pongo a la bellísima Silvana Mangano, que según Hollywwod bailaba mambo. Comentará alguno que no le hacía falta bailar bien tal ritmo y seguro que fue más famosa que María Antonieta, pero un respeto para mamboletas y rumberas. El moviento de los vivos no es el mismos de los cadáveres, por muy hermosos que sean.

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