DESPUÉS DE LA MEDIA RUEDA

Bitácora nostálgica, de un cubano que vive hace más de dos décadas en Suecia

Con el son por puerto II, Habana I

16 comentarios

 

Parada obligatoria: la Capital de la Isla. Su puerto altanero, sus aguas y su cielo siempre azules.

Habana en dos tiempos: Uno, con sudores de alegría, caderazos de son, sonrisa espontánea, pobreza con optimismo, sábanas blancas y fuentes con pescado y aguacate. Urbe a la que sus ganas de trabajar, reír, construir y bailar, habían puesto epíteto: Habana, la alegre. Mezcla arquitectónica de art deco, colonial, art noveau y neoclasicismo. Ciudad donde los edificios y la esperanza rascaban el cielo. Autos norteamericanos y mujeres elegantes.

Un segundo tiempo con paredes decrépitas, pinguerismo por filosofía… Un tugurio en ruinas donde está a la venta el papalote de un niño y el altar de una virgen, donde todo se vende y todo se compra.

El denominador común son sus habitantes, los que defienden los encantos de su villa a pura sonrisa. Todavía hay esperanzas…

 

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16 pensamientos en “Con el son por puerto II, Habana I

  1. Un retrato inmejorable sobre La Habana. Estoy ansioso por ver y escuchar Habana II…
    Por cierto, con la temperatura y la humedad que debe hacer en La Habana no es extraño que la gente sude de alegría.

  2. Es que La Habana duele mucho, para sudar alegría. Gracias por el post.

  3. Un pueblo que sonríe tiene poesía y el arte en cualquiera de sus manifestaciones es lo único que salvará al género humano. Cuba no será la excepción.

  4. Gracias por la esperanza, Jasón. Muy de acuerdo contigo.

  5. Luddita mía:
    Cuando hace dos años regresé a L’abana, a pesar de ir preparado, el golpe fue muy fuerte. Dieciocho años de abandono han convertido la ciudad en una ruina, con un casco histórico remozado para uso del turismo. El resto, donde está mi mundo, es para avergonzarse.
    Tú, Ale y Armando vieron Estocolmo con sus propios ojos, limpia, tranquila, elegante, sobria y cuidada al extremo. Se hace mucho dinero aquí y pagamos muchos impuestos, pero el producto se ve, se vive. Esto no es el paraíso, no existe en la tierra, mas se parece.
    Quizás dieciocho años sin ver L’abana fueron demasiados. La comparación es desleal.
    Y ya ves, a Aldo se le hace un nudo en la garganta cuando dice: “nací en L’abana, soy habanero.” Él está allí y ve lo mismo que vi yo. Prostitución, desaliento, derrumbes, salideros, suciedad, afixia…
    A pesar de eso los habaneros sonrien. Quizás sea el mar, el sol, los genes o la rumba, pues con todas las cosas buenas que tiene Estocolmo, una sonrisa aquí cuesta un Potosí.

  6. Gracias, Eduardo, el segundo paseo será menos triste y más poético. Gracias por la inspiración con tus “El country marca su territorio.” Los sigo disfrutando.

  7. Me recuerda mucho a la película ‘Habana Blues’. Vi las dos ciudades, L’Habana y Estocolmo. Las dos brevemente. Y vivo en Cádiz, que dicen que es la Habana con menos negritos. Habría mil cosas que escribir sobre las tres. Seguramente la virtud esté en el termino medio, pero no me atrevería decírselo a un habanero que sufre a diario la presencia, o lo que es peor, la ausencia de todo lo que significa La Habana actual.

  8. La habana, en realidad la imagen de una ciudad después de un bombardeo. Única en esa imagen de desolación que contrasta con una alegría que surge de la desesperanza. Ya que en realidad, como dijo alguien, las mayores comedias surgen de la tragedia. Cuídate y esperemos el resto

  9. Amigo Plared:
    Tú la conoces bien. Imagínate la primera vez que la ví después de casi dos décadas. Las calles de mi barrio, el Cerro, son practicamente intransitables. Algunos baches son tan enormes que han hecho caer casas.
    En noviembre pasado estuve recorriéndola a pie, o a saltos, entre aceras destruidas, animales muertos, desagües de aguas albañales…
    Bien sabes en que se ha convertido el cubano en estos últimos tiempos, nada de trabajar, un vaso de agua con azúcar y a ponerse su mejor ropa para irse a bailar. El mundo, o L’abana que es lo mismo para ellos, que se caiga. Y se pasan todo el día haciendo chistes, piropeándose, muertos de la risa. Y yo por muy sueco que me quiera hacer, desde que pongo un pie fuera del aeropuerto empiezo a reirme con las ocurrencias de mi padre. Es una alegría contagiosa.
    Gracias, como siempre, por tu visita. Sabes que estás en tu casa.

  10. Nosotros los payos de L’abana somos así… 🙂
    Estuve hace unas semanas en Londres y en el hotel donde me hospedé me atendieron muy bien en la carpeta en correcto inglés, nada raro allí. Antes de darme las llaves el chico sonrió y me dijo en español que era andaluz, de Cadiz. Y de inmediato comencé a cantarle la canción de Alejandro Saenz y Niña Pastori. Crees que cuando la escucho me recuerda aquella Habana que conocí de niño? Me emociona siempre. “Cai” es un sueño que cumpliré.
    Y gracias por recordármelo, Chano.

  11. Tengo muchos deseos de conocer esta tierra. Confío en que pueda hacerlo pronto. Ya sabes que la situación en España no está para tirar cohetes…este verano me conformo con hacer limpieza en casa. Al menos me has hecho disfrutar con tus imágenes. No puedo imaginar una comparación entre La Habana y Estocolmo… quizás la vida sea más cómoda en estos países del norte, pero por experiencia… la sangre me tira hacia los lugares cálidos.
    Abrazos

  12. Gracias Pilar. Te deseo una visita agradable a aquella Cuba que fue mía. Y éxitos en tu blog, que me parece una maravilla.
    Un abrazo con aromas de té, chocolate y café.

  13. La Habana, esa ciudad que me dejó fascinada y de la que aún tengo nostalgia.

  14. Gracias Chelo. A finales de septiembre volveré a visitarla.
    Serán quince días para disfrutar en casa de mis padres, aunque siempre doy algún paseo por las partes lindas de la Habana con algún primo o amigo.
    Un saludo caluroso desde el Polo Norte.

  15. Serán unos días magníficos en lis que disfrutar de lugares, personas y momentos.
    Besos desde el Mediterráneo.

  16. Lo mio tambien fue asi despues de 20 años.. el impacto fue tan violento que te juro que llore de impotencia al ver como la han dejado…quizas yo no lo vea pero renacerá de sus cenizas echando humito..y volveremos a ser el prostibulo de los americanos y la neocolonia que se dice que fuimos-(todo eso que dicen los no nativos envidiosos) a mucha honra o el Amsterdam de America…se volvera a levantar sobre sus ruinas todo es cuestion de tiempo….las cosas suelan transformarse al caminar..Daleeee-@

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