DESPUÉS DE LA MEDIA RUEDA

Aquellas grandes cosas

34 comentarios

Cuando el cantautor visitó Cuba por primera vez, en 1970, yo tenía once años. Aquel hombre le cantaba al amor de una manera diferente. Poetizaba el hambre, la tumba de un amigo, un niño labrador, pueblos blancos que morían de pobreza, la nostalgia y la injusticia. Lo acompañaba una pequeña orquesta que sonaba como una sinfónica.

Fue el primer varón con pelo largo que salió por la televisión cubana. Luengas cabelleras y vestuario a la moda eran cosas de enfermitos, como el mismo dictador de turno llamó más de una vez a los homosexuales. De pronto tenía ante mí, en la pantalla, a un joven con melena y pantalones pata elefante de pana, cantando sobre un Mediterráneo que me resultaba exótico e imposible.

Su nombre me sabe a hierba todavía: Joan Manuel Serrat.

Fue una revelación. Se podía tener pelo largo, vestirse moderno y no ser débil de caracter. Se podía vivir en un país capitalista y conmoverse ante la pobreza o cantar contra la injusticia.

Serrat nunca hizo una algarabía de sus visitas ni le dedicó canciones a gobernantes con nombre y, sobre todo, apellidos. Canta a la gente, sobre la gente, estremece a la gente.

No puedo evitarlo: muchas de sus canciones me hacen llorar todavía y es que el catalán le da al verbo conmover un significado rotundo. Un sentimiento que puede unir a quinientos millones de hispanohablantes de todas las edades escuchando Umbrío por la pena, El carrusel del Furo, Aquellas pequeñas cosas o Lucía. Esa nostalgia que muchos llevamos bajo una piel que hace tiempo dejó de ser de manzana. Esa admiración que a cincuenta años de su debut, solo nos puede inspirar nuestro Joan Manuel Serrat. 

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34 pensamientos en “Aquellas grandes cosas

  1. Comparto tu emoción. En el setenta, ya te doblaba la edad. Nuestro dictador doméstico compartía con el vuestro valores y fobias, aparentemente desde el otro lado del hemisferio, digamos que político; el caso es que se llevaban bien, los dictadores, en el fondo, se ayudan y comprenden. El nuestro estaba caduco y decrépito, pero con pulso para firmar sentencias de muerte; nadie ha respondido por ello. Recuero un recital al aire libre en el Parque de Atracciones de Madrid. Arrancó ‘Para la libertad’, y un chorro de ‘grises’ acordonó el escenario; oír la palabra proscrita activó como un resorte a los policías.
    Pero Serrat es eso y mucho más: amistad, amor, desamor, deseo, añoranza, ternura… Y un pasar discreto, suave y a la vez fuerte, como sus canciones. Cincuenta años y parece que fue ayer.

    Un abrazo Ernán, y gracias por tu evocación.

    • Tengo un amigo catalán, tan pronto leyó el post me comentó que conociéndome bien “le sabía a hierba y a poco”. Él sabe de mi admiración por Serrat, juntos hemos cantado sus canciones caminando por Barcelona y Estocolmo. Le he contado sobre la primera vez que vi el Mediterraneo hace quince años, no podía otra cosa que tararear la canción y es que Serrat… es Serrat.
      Con “Para la libertad” y el disco entero con poemas de Miguel Hernández tengo una relación muy especial, descubrí a Machado y a Rafael Alberti, gracias a las musicalizaciones del Nano.
      Evocarlo es para mí obligatorio. De joven creía que era un fenómeno español y cubano, pero si hablo con un amigo argentino, peruano o chileno, Serrat está siempre presente. Es más que universal, es humano. Y todo con esa sencillez de él, pegado a la tierra, como si cantar fuera lo más natural dle mundo, como si habernos llenado de poesía y habernos abierto los ojos no tuviera la importancia mayúscula que tiene.
      Ya ves, entre dictadores se entienden y admiran, entre personas también lo hacemos pero sabe mejor, como a pan recién horneado compartido entre muchos.
      Un abrazo para tí, madame. Y las gracias a tí y a Serrat.

      Te dejo con una de mis favoritas, seguro que también de las tuyas:

  2. Yo nací tres años después de la dictadura de mi país, en la que se hablaba del pelo largo como una desviación y muchas otras animaladas. Tu relato me hace recordar épocas que nunca viví, en lugares que nunca conocí.

    Saludos!

    • Todos los dictadores y todas las dictaduras se parecen. Para ellos comunicadores del tamaño de Serrat son peligrosos. No pueden entenderlos, se les escapa a su universo de machos alfa porque nos cantan directo a la sangre, como si los escucháramos con las venas y no con los oídos.
      Es terrible que existan dictadores, son los señores feudales de la modernidad. No creo mucho en la democracia, ni siquiera en Suecia, pero es muy preferible.
      Me alegro poderte transportar Ivam. Quizás sea porque todos navegamos en el mismo barco…
      Saludos desde un Polo Norte muy cubierto por la primera nevada del invierno. Aquí Serrat homenajea a Miguel Hernández, poeta y héroe,

  3. Hace poco comentaba en mi blog, a propósito de la canción Where have all the flowers gone?, que las mejores canciones protesta, las que son capaces de cantar con igual fervor tanto hippies, como progres o católicos comprometidos, son aquellas que nos hacen sentir la belleza de la condición humana, las que están desprovistas de rencores o toscas soflamas ideológicas y políticas. Creo que Serrat es un ejemplo palmario de cómo cantar al amor, los sentimientos, la vida y la libertad es la mejor arma contra los totalitarismos mesiánicos, escuecen mil veces más a los dictadores las canciones que hablen de estos valores, como las de Serrat, que las más politizadas, es una cuestión de estilo y elegancia. Me ha hecho mucha ilusión leer tu punto de vista sobre este grande la canción. Un saludo.

    • Muy de acuerdo contigo, Raúl. Serrat es todo eso y más.
      Estaba escuchando “El niño yuntero”, el poema de Miguel Hernández, que comienza con el piano de Ricard Miralles, elegante, clásico, suave. Después el Nano canta sobre mi abuelo y tantos otros abuelos, aunque lo peor es que todavía hay niños en medio mundo que tienen que arrancarle el hambre a los surcos.
      Serrat le ha cantado a todo lo que merece la pena cantar, cincuenta años de excelencia. Imposible no tenerlo presente. Te regalo al Nano más tierno y gracias por tu comentario.

  4. Enorme. Yo fui serratizado hace 50 años.

  5. Para mí, un icono siempre presente. Aún me emociono al escuchar, o simplemente canturrear para mi, el ‘ara que tinc vint anys’ (me sé la letra entera), posiblemente la primera canción que le escuché cuando yo aún no los tenía, una letra que me sigue alimentando cuando más que triplicados los 20 me enardezco ante la injusticia y la desigualdad. Ente hombre encarna la lucha, y la tierna poesía, la cultura amable de todos para todos, la honestidad y la sinceridad. Un hombre de bien. Y un artista, claro.
    Gracias por traerlo aquí.

    • Un hombre de bien, es la mejor manera de definirlo, José Antonio. Serrat es la generosidad personificada. A Cuba iba a cantar gratis siempre pero nos regaló mucho más que eso, nos mostró como denunciar injusticia y desigualdad sin querer fusilar a medio mundo, como “entrarle” a la nostalgia sin dejar de amar al presente, como amar a una persona sin olvidar las demás. Y precisamente con honestidad y sinceridad, luchando sin mancharse las manos de arbitrariedad, que la justicia no es tiranía, sino justicia.
      Ha seguido regalando sus sentimientos, sus ideas y sus emociones. Un artista catalán para un mundo que necesita todas esas cosas que es Serrat.
      Gracias por la presencia y el comentario, creo que Joan Manuel nos une a muchos. Nos regalo un buen ejemplo de lo que defines: Pare.

  6. Lo he querido desde que era pequeña, mi madre lo adoraba y lo adora aún, y desde Cantares hasta sus composiciones con otros autores como Ana Belén, Sabina, Silvio Rodriguez, Raimundo Falkner son inolvidables. Lo he visto en vivo varias veces, aquí en Argentina y en España. y su amabilidad y don de gentes emocionan. Es un trovador, un caballero de la música.

    Gracias por este post, un saludo para ti.

  7. Reblogueó esto en aquíEcatepecy comentado:
    Texcoco. Yo no sabía quién era Serrat y ahí lo conocí, cine Mayer, 1970.

    • Villa Acevedo:
      Lo conociste al mismo tiempo que yo. Todo un descubrimiento, entonces con su primer disco en castellano muy reciente.
      Muchas gracias por rebloguear a Serrat, es más que un cantautor: un puente sobre el Atlántico, muy duradero y fuerte, por suerte.
      Y a cantar con el Serrat más positivo.

  8. Este homenaje a Serrat y a nuestra epoca me ha deleitado y más cuando has jugado con el título de una de mis canciones preferidas de este cantautor: Aquellas pequeñas cosas. Cuando voy a un karaoke (no suelo ir mucho, pero debería ir más porque me lo paso genial y el escenario lo hago mio, son mis 3, 4 o 5 minutos de gloria) 🙂 Una de las canciones que siempre canto es esa pues : Son aquellas pequeñas cosas,
    que nos dejó un tiempo de rosas, en un rincón, en un papel y en tu blog 🙂
    Un placer leerte . siempre lo hago aunque no deje comentario…

    • Pues, Willy mío de los años, cuando dé el prometido brinquito a los madriles, cantaremos juntos en ese karaoke bar. Me alegra tenerte aquí, aunque preferiría tenerte más cerca, a tí y a un puñado de amigazos cubanos y españoles que tengo en esa ciudad.
      Mientras…

  9. Grande Serrat. Por estos lares tampoco estaba muy visto por el poder, con quien tuvo sus más y sus menos.

  10. Sin fronteras y sin ideologías, un canto a la libertad siempre vigente Hernán. Felicito tu sensibilidad artística por la sabia elección de los temas que tocás en general. Héctor

    • Gracias Héctor. Creo que hemos sido privilegiados en poder escuchar, leer, ver en el cine o el escenario tantas buenas cosas, ventajas de la edad.
      Ahora enciendo la televisión, abro cualquier periódico y me sorprende que ciertos asuntos sean noticias. Tanta hambre, tanta soledad, tanta muerte, tantas armas, tantas cercas, tanta gente sin hogar y tantas bombas en el mundo y Big Brother y las Kardashian llenan el cerebro de algunos. Me gustaría poder decir “de una minoría” pero por desgracia…
      No hay otro remedio que refugiarse en Serrat, en Vicente Blasco Ibáñez, en Puccini o en el placer de una conversación de peso. Y por ese rumbo navegamos que, por suerte, la mar es ancha.
      Te dejo una prueba de la grandeza del Nano, aunque no haga falta probar nada, es para disfrutarlo otra vez, bien acompañado. 🙂

  11. Coincido y me encantan los comentarios. Han hecho buen homenaje a Serrat, con descripciones tan profundas y exactas!
    Igual … =”que muchos llevamos bajo una piel que hace tiempo dejó de ser de manzana.”… por frases así sigo tu blog siempre. Cariños Liliana

  12. Serrat ha dejado el pabellón de la música española bien alto. En realidad es un poeta que, con sus palabras, apunta siempre al núcleo de las ideas.

  13. De chico, yo escuchaba a un señor que cantaba raro con acento español. Resultó ser català.
    Hoy son mis canciones preferidas de Joan.

  14. Muchas gracias, Aurelio. Qué tengas un buen 2015.

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