DESPUÉS DE LA MEDIA RUEDA

Frivolidad

41 comentarios

La Habana, 1969.

Nos llevaron a mi hermana y a mí al cine Radiocentro. Era mi décimo cumpleaños. Se encendió la pantalla y un grupo de personajes vestidos con ropas de colores bailó, mientras una plataforma atravesaba un río.

Nada de dramas bélicos, profundas tragedias de la postguerra ni mujiks esforzados por cosechar trigo para el pueblo soviético, en blanco y negro. El pan nuestro de cada día durante toda mi infancia de izquierda fundamentalista.

Catherine Denueve, Jacques Perrin, George Chakiris, Françoise Dorléac, jóvenes y bellos, cantaban y bailaban la música de Michel Legrand.

Adiós a la tragedia de la existencia: unos camioneros podían tener la ruta por domicilio, unas gemelas podían esperanzarse con bailar y cantar en París, un compositor norteamericano podía visitar a su amigo de la juventud en un pueblo lejano, un militar cantar canciones románticas y todos encontrar el amor.

La primavera se había disparado en Rochefort, se podía amar la vida, el amor, el sol y la lluvia. Soñar no estaba prohibido en el cine de Jacques Demi.

Cada vez que me deprimo le echo mano. Olvido que existen días grises y cortos, desengaños amorosos, políticos e injusticia, hambre y guerras. Tengo la suerte de poder ser superficial y resolverlo todo con un bossa nova sobre los marinos.

Es mi reposo del guerrero para tomar fuerzas, que estas manos han apretado tanta escoba que duelen. Puedo enamorarme de una canción por primera vez, escuchando a Maxcence hablar de su ideal femenino.

Comencé mi educación sentimental con ma p’tite Delphine definiendo su relación con Guillaume. ¡Ah, si la hubieras amado de verdad, Guillaume y no la hubieras visto como una muñeca más! Ella encuentra el amor al final, pues París es pequeña para los enamorados y aunque sea en las películas debe haber un happy end alguna vez…

¿Sus cartas de éxito? La música de Legrand, una historia ligera, frívola por su simplismo, las coreografías, el uso del color, la belleza de sus protagonistas, la letra de las canciones.

Conmigo llevo, de villa en villa, de L’abana a París y de allí a Estocolmo a Las señoritas de Rochefort. Me son necesarias y entrañables.

A casi cincuenta años de su estreno, ningún crítico sesudo o comprometido las recomendaría. Este cubanazo, banal e inculto, los invita a olvidar sus penas con ellas, durante ciento veinte minutos. No les hará daño, lo aseguro.

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41 pensamientos en “Frivolidad

  1. Por mucho es la crónica más optimista que he leído este mes.

    • Hoy, a pesar de la nieve y las noticias, me sonrió un niño en el metro y una señora mayor me regaló un buen libro. Hay esperanzas, amigo Herreiere.
      Esta croniquita llevaba semanas escrita y revisada. No quise demorar más su publicación.
      Gracias.

  2. Claro que hay esperanzas, sólo hay que conectarlas y no perderlas de vista. Seguiré tu consejo en cuanto pueda, gracias por el post Ernán.

    Un saludo cariñoso desde Argentina.

    • Gracias a tí, Bella. Quiero creer que “hay mucho más azul que nubes negras.” El miedo no nos puede paralizar, no nos puede enquistar. El amor, la amistad, la empatía y la solidaridad están ahí. Sin caer en la ingenuidad: es mejor ensalzar lo que nos queda de bueno que hundirse en la desesperanza.
      Un abrazo, argentinaza maravillosa!

  3. Me encanta esta película. Hace unos años vino a mi ciudad Agnès Varda a un pase doble de las Señoritas y del documental que hizo ella sobre la película de su marido. Al terminar éste habló con el público sobre Demy, sobre la película y su propia experiencia viendo cómo la rodaba.
    La recuerdo a ella mirando a la pantalla, ya cerca del final del documental, viendo a un Demy joven y guapo. Ignoro cuáles pudieron ser los altibajos de su vida en común, pero en esa mirada había amor.

    • Tengo el documental sobre los veinte años de “Las señoritas…” Delicioso! Como pintaron las fachadas de Rochefort, todo el entusiasmo juvenil, el trabajo en equipo…
      Eres un afortunado Ángel. poder apreciar a Agnès Varda. Sorprendente pareja, es cierto. El cine de ambos no se podía diferenciar más. Y ya ves…
      Muchas gracias por tu enriquecedor comentario. Saludos desde el Polo Norte, hoy con ráfagas huracanadas.

  4. Ni superficial, ni inculto Ernán… Que sería la vida sin las frivolidades… No soporto la “metatranca” las 24 horas, ni 10, es insoportable no ver la vida con un poco de relax. No es criticable, más bien una bendición que una música, una imagen, un sabor, nos haga olvidar de sopetón las penas y las inmundicias del mundo. Voy a buscar la película que reconozco nunca he visto completa. Un quiero.

    • Me encanta la expresión metatranca. Antes decíamos lavado de cerebro pero después de los noventa, cuando abandoné la isla, pasó a ser esa forma de lenguaje oficialista vacío en el que ya casi nadie cree. Cinco décadas en lo mismo, por eso nos es fácil identificarlo, venga de derechas o de izquierdas.
      He leído demasiado sobre los últimos hechos y es fácil notar que los están usando como pretexto para incitar odio y venganza, de un lado u otro. No quiero formar parte de ese juego. “Un solo muerto es un muerto de más.” Decimos en Suecia. Nada justifica la violencia.
      Te recomiendo de corazón Las señoritas de Rochefort. Ya hablaré en un post sobre el cine que ponían en Cuba en los sesenta y los setentas.

  5. De pronto, un sueño en color ‘Pathé’. Y me encanta también la expresión ‘metatranca’, de magelatosar, sonora y expresiva. Un abrazo en colores.

    • Es curioso, Madame, que “Los paraguas de Cherbourgo” pasaron sin pena ni gloria por los cines cubanos. La crítica habló maravillas de ella, yo mismo considero que es mucho mejor pero la gente estaba saturada del drama cotidiano. Queríamos otra cosa. Por eso este sueño en Pathé llenó taquillas y se quedó en la memoria.
      Lo de la metatranca me dejó boquiabierto la primera vez que la escuché, pronunciado por un cubano suena a portazo de Nora.
      Un abrazo y un chotís, que es más fácil de bailar…

  6. Interesante relato el que nos dejas en el día de hoy para nuestro deleite.
    Ha sido un placer el poder pasear por tus letras..
    Un saludo cordial

  7. ¡Muy bonito, Ernán! También ese recuerdo a las hermanas Dorléac, sobre todo a la prematuramente desaparecida Françoise. Saludos.

    • Gracias Raúl. De vez en cuando hablaré de cine musical y clásico, de una manera ligera.
      Considero a la Denueve, a pesar de su edad, una de las mujeres más bellas de todos los tiempos en el cine. Su hermana era mejor comediante, verla actuando con Jean Paul Belmondo en “El hombre de Rio” es toda una fiesta.
      Saludos, amigo.

  8. Bellos tiempos … bellos recuerdos.
    Creo que la vida es un equilibrio entre lo que quisieras hacer y lo que nunca has hecho. Lo contrario es la utopía.

  9. Felicitaciones, te he nominado al Premio Dardos!, entra a mi blog Ensayosypoemas para ver los detalles… Saludos!

  10. Rápidamente me lo apunto.
    Seguro que es un excelente “salvavidas” para momentos críticos
    Saludicos Ernán, que tengas un hermoso y feliz año 2015.
    (PD: muchas gracias por compartir la poderosa receta contra la temible depresión XD )

  11. Me encanta tu manera de provocar que nos enamoremos del cine

  12. Si ésto es ser superficial ¡Bendita sea la superficialidad!
    Un gran saludo.

  13. Maravilloso artículo sobre una película que reconozco no haber visto. Tengo, a partir de ahora, que ponerla en un lugar preferente en mi lista, desplazando a otras. Porque sí, porque es necesario, pues como dices: «Tengo la suerte de poder ser superficial y resolverlo todo con un bossa nova sobre los marinos.»

  14. Querido amigo, te informo con todo mi afecto y aprecio, que te he nominado a los Liebster Award , y deseo fervientemente que sigas la siguiente política que te daré a conocer:
    Agradecer al blog que te ha nominado.
    – Visitar los otros blogs que han sido nominados junto a ti.
    – Responder a las preguntas que te han hecho.
    – Nominar 5, 11 o 20 blogs.
    – Avisarles de su nominación.
    – Realizar 11 preguntas nuevas

    Estas son las preguntas que debes contestar, de la manera más atenta posible:
    ¿Cuáles son tus novelas favoritas?
    Menciona alguna de tus poesías favoritas
    ¿Cuáles son tus autores de poesía favoritos?
    ¿Cuáles son tus autores de narrativa y/o ensayistas favoritos?
    ¿Prefieres narrativa, ensayo o poesía?
    De los géneros narrativos, ¿hay alguno que te atraiga en particular?
    De los géneros narrativos, ¿hay alguno que no te agrade o convenza del todo?
    ¿Cuál fue el primer libro que leíste?
    ¿Qué libro es el que más te ha marcado en la vida?
    ¿Hay algún autor que te parezca “malo” por alguna razón? ¿Por qué?
    ¿Cuál es tu opinión en general de las obras literarias de la actualidad?

  15. Hola Ernán, interesante crónica nos dejas en justa unión con esos vídeos relacionados estrechamente con la película que ha pesar de los años transcurridos, no por ello ha dejado de ser un film cuyo contenido aporta grandes momentos.
    Un saludo cordial
    Emilio

  16. Todo un periplo heroico!… Muy buen post. ⭐ Por cierto, voy a mirar algunos de los videos que agregaste arriba. Gracias por compartir y te deseo un excelente fin de semana. Aquileana 😀

  17. Gracias, me ha ayudado mucho en momentos difíciles, eres un maestro de la palabra.

    • Gracias a tí, Elko Omar. En Suecia llamamos “películas para sentirnos bien” a estas que dejan ese gustico a felicidad, al menos por unas horas. Después: a vivir con más fuerzas.
      Saludos.

  18. Me diste ganas de verla. De vez en cuando hay que descansar la mente y cultivar el optimismo. Saludos desde Argentina!

  19. Yo que puedo decirte sobre “Las señoritas de Rochefort”, que la perseguí en Stgo de Cuba, por todos los cines de la iban poniendo, debía tener 12 o 13 años, no podía explicar la fascinación que provocaba en mi la película, pero hoy con mas de 50 años y viviendo fuera de Cuba 20 años, es muy sencillo de entender, era mi forma de evadir la realidad. Gracias por dedicarle tu sencillo homenaje, a una película sin muchas pretensiones, ni gran profundidad intelectual, pero si con una música maravillosa, que me hace soñar todavía después de 50 años.

  20. Lo siento, frivolidad la mía porque me distrajeron mucho los pantalones ajustados de George Chakiris. Gracias por compartir. Un abrazo, Luis

    • La ternura del personaje de Maxcence (Jacques Perrin) en la película, me llamaba la atención. Pero en “Las señoritas de Rochefort” ninguno es mi tipo. Lo mío fueron siempre los osos, mientras más voluminosos y velludos: mejor. Steve Reeves en “Hercules”, ese sí era mi locura… 🙂

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