¡Ay, casa!
Los fantasmas que me habitan son los mismos que pulen tus baldosas. Juegan enredados entre tus helechos, tiernos como aliento de ángeles, armados de esqueletos negros como ramas de coral, firmes como un beso, desconcertantes como plumas de avestruz… Helechos. Las malangas trepando la tapia, anulándola con verdes, implacables como alitas de libélula, dulces como caimitos, vibrantes como el zun zun que se alimenta de tus buganvillas siempre a las tres de la tarde.
La tarde…
Tus duendes juegan con lagartos que cambian de color. ¡Colores! Cálidos del amarillo al naranja. El sofoco del mediodia, la siesta de los mimbres y las limonadas con hielo. No, el hielo, no, no me lo recuerdes. Mejor miéntame el bochorno que te blanquea los ladrillos con un ritmo de tambores y mangos, claves y sudor.
Miénteme. Duérmeme con recuerdos. Acúname con mariposas, cocuyos, tejas color sangre, vitrales, guitarra y bongó, con la voz de mi madre y las carcajadas de mi padre. Tu puedes, tus paredes se descascaran, mas tus cimientos son fuertes, están fundidos con clorofila y jugo de guayabas, con gemidos de orgasmos y malas palabras, con rebeldía e improperios, con hambres y rumbas.
¡Los colores, ay, casa! ¡Despiértalos! Están durmiendo en el blanco. Regálame un prisma que los desmenuze en azules, amarillos y rojos, que le arranque a los cristales los violetas y los naranjas. Están allí, lo sé. Haciéndole camino a las bicicletas presas, a los bancos de parque desilusionados, a las hierbas insultadas por la mentira del invierno…
Solo tú puedes desnudarlos de nieve y muerte.
enero 25, 2015 en 7:11 pm
Que preciosidad! Me encanta como describes este invierno y la nostalgia. Que hermosura de escrito. Te felicito!
enero 25, 2015 en 7:31 pm
Tramposo pero muy original.
Abrazo
enero 25, 2015 en 7:32 pm
Reblogueó esto en Ultimate Wanker Press.
enero 25, 2015 en 7:39 pm
Fantástico, el vídeo y el texto.
enero 25, 2015 en 7:58 pm
Me duele mucho tu dolor, hermano
enero 25, 2015 en 8:02 pm
Muy bella la naturaleza vestida de novia. No me extrañan tus emociones poéticas y sentidas. Abrazotes
enero 25, 2015 en 8:03 pm
Solo una palabra: Poesía
enero 25, 2015 en 8:34 pm
Gracias. Las primeras estrofas son de mi primer poema, escrito a los diez y seis años. Lo encontré en mi último viaje a Cuba y una amiga me recomendó lo usara para convocar a la nostalgia. Un ejercicio escritural que me conmovió. Me alegro te guste.
Un abrazo, no hace falta decir que desde el Polo Norte. 😉
enero 25, 2015 en 8:36 pm
Gracias Lino. Y ya ves, caiste en mi trampa… 😉
Un abrazo, amigo.
enero 25, 2015 en 8:40 pm
Gracias, Manuel. Es muy sentido, no quise eliminar las palabras demasiado cubanas, nombres de frutas e insectos, especies autóctonas. Aparte de que le imparten musicalidad, me hacen sentirme cómodo.
El invierno es muy largo por acá, este es mi número veintiuno. No me acostumbro…
enero 25, 2015 en 8:46 pm
Manolito:
Se me salió el «jodedor cubano» cuando vi las biciletas sepultadas por la nieve: «Dios mío, qué solas se quedan las bicicletas», pensé recordando a Bécquer y solté la carcajada.
Qué le voy a hacer? Soy cubano, no puedo evitar reirme de las desgracias…
Imagínate todos esos parques inútiles durante siete meses. Los niñitos en casa, jugando con consolas de juegos cuyo costo podría hacer potable el agua para toda una aldea africana en un año.
Cosas de los países ricos.
enero 25, 2015 en 8:49 pm
Un millón de gracias. Algunas de las fotos fueron hechas desde mi ventana, la misma por la que entra el frío ahora. No se puede negar que la nieve es bella, desde aquí. Cuando tienes que poner los pies en ella durante seis o siete meses, se convierte en otra cosa, pero para eso están las memorias..
enero 25, 2015 en 9:34 pm
Olé, olé…
Me encantan tus palabras (me encandilan y me dejan «embobada»)
Saludicos Ernán 😉
enero 25, 2015 en 9:38 pm
Gracias, Vero lindísima! Saludos caribeños desde el Polo Norte!
enero 25, 2015 en 9:48 pm
Un fuerte abrazo pa pasar el frío polar. 😉
enero 25, 2015 en 11:36 pm
Ya te extranaba por aqui. La verdad que tenias mucha sensibilidad a tan corta edad. La nostalgia siempre estruja el alma. Un abrazo tambien.
enero 26, 2015 en 7:52 am
Pensamientos reflotados que desean salir a la luz del día, pasando por la cueva o gruta del sentimiento. Claridad meridiana, sentido sutil juegan al escondite con las palabras saltarinas en el pentagrama que sirve para soportar en sus líneas y espacios tanta generosidad.
Un saludo cordial amigo!!!
Emilio
enero 26, 2015 en 8:30 am
Esto es precioso amigo.
Lo he leido tres veces… «Los fantasmas que me habitan son los mismos que pulen tus baldosas»; una maravilla!
enero 26, 2015 en 9:33 am
¡Magnífico poema! Gracias por compartirlo.
Un abrazo
enero 26, 2015 en 6:25 pm
Gracias, amigo. Era una época en que escuchaba demasiado a Silvio Rodríguez y me dio por la poesía, hace cuarenta años. Ahora quiero narrar con sencillez, como esos abuelos que saben muchas historias y las cuentan a los nietos…
Un abrazo bien apretado, Ariel.
enero 26, 2015 en 6:28 pm
Gracias Juan Ignacio.
Echo de menos mis narraciones sencillas.
Un abrazo.
enero 26, 2015 en 8:04 pm
Preciosa manera de empezar un día más de mi exilio por amor y saber que, bajo éste cielo gris e impecable, hay personas que añoran y suspiran como yo… ¡Chulada de texto!
enero 27, 2015 en 2:29 am
Excelente entrega! Un abrazo y buena semana para vos! Aquileana 😀
enero 27, 2015 en 4:17 am
¡Que palabras! No puedes tener invierno si esas palabras te salen del alma.
Intuyo, duele la distancia, pero recuerda que el blanco es todos los colores.
enero 27, 2015 en 7:07 am
Exacto, física óptica pura, además de filosofía oriental. Sin la oscuridad no podemos apreciar la luz. El invierno tiene su belleza y hace que amemos más la primavera y el verano. Eso creo, al menos. Todas las estaciones y todas las etapas de la vida tienen su encanto. A mis casi cincuenta y seis años descubro a cada día cosas nuevas que hacen la existencia disfrutable. Porqué no?
Un abrazo y gracias, amigo Jagxs.
enero 27, 2015 en 7:10 am
Gracias! Mi abuelo escribió un libro sobre mitología griega que jamás quiso publicar, creo que de ahí me viene el gusto por el tema. Tú lo tratas de una manera excelente, de ahí la respuesta que tienes. Un gustazo leerte.
Buena semana y gracias, otra vez.
enero 27, 2015 en 7:16 am
Gracias por disfrutarlo. Recuerda que el gris del cielo se va, lo importante es que estés con tu amor…
enero 27, 2015 en 12:48 pm
Y yo tengo una sola palabra para describir esta prosa: primavera. Aunque sea el invierno lo que describes a mi me recuerda las notas y colores de la primavera. No sé en el «Polo» cómo será pero aquí en el Trópico europeo el invierno tiene una luz bella que en ninguna otra estación se le puede comparar. Los cielos azules despejados que disfrutamos en Madrid tiene una claridad y brillantez preciosas. Un quiero.
enero 27, 2015 en 5:55 pm
Muy buen recuerdo, entonces… Gracias por tus palabras!. Buen martes y siguientes, Aquileana 😀
enero 28, 2015 en 12:13 pm
Es tan emocional leer tus escritos… y toodos los comentarios y tus respuestas… a cada uno una delicadeza.Tus fotos cuelan un silencio a través del concierto que impresiona. Y todo llega al final en sintonía muy buena… todas tus palabras de colores y los globos en el banco.
Esta entrada se me había traspapelado y hubiera sido una pena perderla. Un abrazo desde el calor de este verano agitado en Buenos Aires!
enero 28, 2015 en 6:13 pm
Precioso. Iba cubriendo mi corazón a medida que leía de una fina capa de hermosura!! Felicidades!! Un beso!! ^^
enero 28, 2015 en 7:13 pm
Muchas gracias, Emilio. Un saludo para tí.
enero 28, 2015 en 7:27 pm
Gracias por el entusiasmo. 🙂 Hasta finales de abril nada de primavera por aquí. Suele nevar en mayo todavía… He visto la luz de Madrid en su invierno: preciosa.
Aunque la primavera va por dentro. 🙂 Cosas que pasan.
Un quiero bien grande. En mayo estaré por allá, a celebrar San Isidro el Labrador.
enero 28, 2015 en 7:30 pm
Le digo a mis amigos que esto no es un blog, sino una tertulia digital. Y así me siento cuando entro aquí, rodeado de personas que siempre aportan algo a lo escrito. Eso lo llena a uno de deseos de escribir.
Gracias Liliana, disfruta de tu verano. Un abrazo fuerte!
enero 28, 2015 en 7:32 pm
Precioso tu comentario. Da ganas de darte un abrazo y regalarte mariposas.
enero 28, 2015 en 9:10 pm
He nominado tu blog a una distinción, Ernán, en este post: http://bellaespiritu.com/2015/01/28/auschwitz-de-blogs-y-premios-xvii-amaterasu/, los motivos para elegirte sobran, diría Sabina.
Un abrazo desde Argentina.
enero 29, 2015 en 8:28 am
Muy agradecido, Bellísima. Tan pronto la nieve y el tiempo me lo permitan lo recogeré.
Un abrazo!
enero 30, 2015 en 9:04 pm
Qué bueno Ernán, te dejaré mis señas en un mensaje privado por si tienes un tiempo para tomar un cafecito. Besos
enero 31, 2015 en 7:33 pm
Cuantos elementos poéticos, disfruté la lectura. Saludos!