DESPUÉS DE LA MEDIA RUEDA

Hombres sin mujer

39 comentarios

                       Hombre (2)                                                                                                                  

                                                                                                                                            …a la memoria de Tía Nena

Llueve. Estoy solo en casa y alguien ha dejado olvidada la llave en la cerradura del librero. En ese estante he visto dos libros desde pequeño. Uno es La gran estafa de Eulogio Ravines. El otro: Hombres sin mujer, de Carlos Montenegro. Están forrados en papel de periódico para no exponer sus títulos. Aprovecho la oportunidad… Un mundo desconocido se me revela con la novela de Montenegro. Mi desorden hormonal adolescente no es locura: existen personas con sentimientos como los míos, son humanos y están cuerdos.

Releer una nueva edición me ha recordado aquel momento. Tenía catorce años… Más de cuarenta después la memoria no me engaña: una historia carcelaria escrita por un asesino pandillero me ayudó a hacerme adulto.

Escritores de renombre como Hemingway o Murakami han usado luego títulos parecidos y han tenido infinidad de lectores. Carlos Montenegro (1900 – 1981) no tuvo la misma suerte.

El escritor publicó en México Hombres sin mujer en 1938, que fue la segunda novela con tema homosexual hecha en Cuba: dibujando, con trazo expresionista, un mosaico de historias enlazadas, testimonio de su estancia en la cárcel.

Algunos la definen como una denuncia al sistema carcelario durante la dictadura de Machado. A mí me parece un descenso al infierno del homosexualismo en cualquier sociedad machista. La violencia de la penetración como muestra de dominio. La erótica del poder…

“En la casa del jabonero, el que no cae resbala”. Todos menos el negro Pascasio Speek. Ocho años estuvo odiando la debilidad de los otros, asqueado, indignado por su bajeza. Y de pronto llega “un rubito tan lindo que parte el alma“: Andrés Pinel. El accidental latigazo del cabo de una soga y un ataúd los unen, quizás un augurio. El personaje maravilloso de la Morita, la inseguridad de Brai, las intrigas de la Duquesa, catalizan el drama. Lo demás: tragedia.

“El que no cae, resbala.” Inevitable entre hombres sin mujer. Un deslumbramiento para el adolescente que fui. Sentimientos de ternura, necesidad de proteger y soledad obligada conducen al amor entre perdedores. Pues “allá afuera, aquí, gentes que no conocemos rigen nuestros destinos y después de todo nos exigen responsabilidad por acciones a las que nos inducen“. Si eres condenado a la criminalidad, no queda más remedio que sobrevivir y defenderte dentro de la delincuencia. Reglas no escritas para todos los marginados, aunque el mundo está cambiando. Hay esperanzas.

Gracias a esta novela, me ha sido más fácil soportar el ghetto donde la heteronorma me ha encerrado. No estará escrita con virtuosismo pero me enseñó que mis sentimientos también eran limpios y puros.

Quien dejó la llave en la cerradura aquella mañana lluviosa lo sabía. Cuando mi madre me contó quien fue, hace menos de un año, ya era tarde para agradecerlo. La llave llegó a tiempo a mi vida, mi gratitud tarde a la de mi tía Nena.

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39 pensamientos en “Hombres sin mujer

  1. Recordar, en ocasiones, también es bajar a los infiernos, aunque con el tiempo se haga el camino con más escudos, decisión y sabiduría. Un contenido que nunca perderá actualidad porque los placeres y sinsabores del hombre siempre están de actualidad. Y gracias a la literatura, son muchos los que pueden confesar el itinerario de sus emociones. Muy bien desarrollado tu post, como siempre, si bien tienes que buscarle música, seguro que la encuentras en algún rincón de tu memoria. Abrazotes y un buen trago de ron.

  2. Excelente comentario y una novela desgarradora. Recuerdo que los estudiantes de Literatura Cubana, en la Universidad de La Habana, en los 80, teníamos que buscarnos la vida para leerla, porque estaba censurada. Tremendo!
    Por cierto, Ernán, dices que es la segunda novela sobre el tema gay publicada en la Isla, ¿cuál fue la primera? Me asombra que en la década del treinta se haya publicado un libro con esa temática, mucho más dos, en una sociedad tan pacata e hipócrita como era la cubana de esos años.

    • Gracias, Luddita mía. Después de irnos de la isla, en los 2000, se rescató El ángel de Sodoma, escrita por Alfonso Hernández Catá, en 1927.
      Reconozco la mojigatería republicana pero la intelectualidad estaba bastante más adelantada.
      Ambos autores habían nacido en España pero vivían en Cuba y tocaron el tema en un entorno caribeño.
      Por razones obvias prefiero Hombres sin mujer, aunque reconozco que El ángel… está mejor escrita. Seguimos descubriendo cosas de nuestro propio país, lejos.

  3. Por lo menos la literatura siempre es un refugio para ser completamente libre aunque es una pena que la libertad no traspase, en algunas ocasiones, los límites de las páginas de un libro…

    • La libertad tiene un precio muy caro, amigo Eduardo pero te aseguro que vale la pena. Muchos arrastran sus cadenas y grilletes de por vida, sin poder desembarazarse de ellos.
      Gracias, saludos y buena semana.

  4. Hay madres que saben abrir puertas donde todo está tan cerrado. Uno de los oficios de madre es conocer a los hijos, sentir lo que sienten, quererlos y ayudarlos en un mundo en el que hay que dejar llaves y claves que abran el silencio.
    Un fuerte abrazo, Ernán.

    • Mi tía fue otra madre para mí. Teníamos una relación muy especial y muchas de las cosas que no me atrevía a contarle a mi madre se las contaba a ella.
      Redacté mal y siento haberles causado confusión. Es la falta de tiempo…
      Un abrazo, maravillosa Madame.

  5. La penetración como dominio es una de las características del patriarcado que hoy podemos poner en lenguaje, y que ha hecho del control de los cuerpos por medio de la fuerza uno de sus pilares, sin distinción de género. La construcción de estereotipos basados en premisas construídas por los dueños de la fuerza resulta inversamente proporcional a los principios de horizontalidad, solidaridad y respeto que deberían regir las relaciones humanas.

    Un abrazo para ti, extensivo a tu sabia madre aunque ya no esté.

    • Muy de acuerdo contigo. Me alegraría que en el futuro llegásemos a un punto en que se pudiese hablar de esos temas de una manera constructiva. A veces me asusta como literatura, cine y televisión utilizan la sexualidad para vender más, sin ponerla en el lugar que se merece.
      Redacté mal el final. Mea culpa. A mi madre le agradezco muchísmas cosas y aún está viva y clara. Fue mi tía Nena (la quería igual que a una madre) quién dejó la llave. Repito que fue mi error, por falta de tiempo.
      Un abrazo para tí y gracias.

  6. Salvo excepciones, la maternidad, es un estado de sabiduría, que siempre influye en su entorno más próximo. A veces, incluso sin que nos demos cuenta o a pesar nuestro.

    Con respecto a la homosexualidad, si no lo has leído ya, te recomiendo encarecidamente la obra de Jeanette Winterson en su totalidad y especialmente su título :¿porqué ser feliz cuando puedes ser normal? Muchas veces, desgarrador, pero bueno! en superlativo 🙂

    Saludos!

  7. El mundo ya tiene suficientes puertas cerradas; por eso mismo estimula que se olviden generosamente las llaves de algunas de ellas.

    La vida de Montenegro Rodríguez daría, también, para una voluminosa novela. Fue un superviviente que supo manejarse -y caer y levantarse cuantas veces hizo falta- en un mundo/una sociedad hipócrita.
    Salud.

  8. Ernán, creo que la literatura generalmente arranca de la desesperación y cuando se tocan temas escabrosos como el da la homosexualidad, aún hoy, sigue siendo peor. Cuando Truman Capote escribió ´A sangre fría´ lo hizo de cuerpo y alma con una entrega total al ponerse a investigar el hecho e involucrarse con los asesinos durante todo el proceso, en especial con uno de ellos del cuál se enamoró perdidamente. Fue tal la pasión que puso en escribir esa obra, mezcla de novela y relato periodístico construído en forma magistral, que ya no hubo de repetir nada igual y, cuando asistió a la ejecución de los reos fue también como si su vida hubiese concluido y por ende su creación literaria. Saludos y gracias por hacernos pensar. Héctor

    • Amigo Héctor:
      Lo primer que escribí versaba sobre mi propia historia. Era tan triste que solo le puse rabia, lo reconocí y lo eché a un lado. Por ahí anda, aún con deseos de convertirse en novela. He sabido encontrarme a mí mismo y darle pecho a quién soy, contra viento y marea. En otros tiempos y en una sociedad muy distinta a la que ahora protege mis derechos con leyes.
      Nunca me he sentido diferente, como algunos me consideran. El sábado cumplo veintiún años de exillio, en este tiempo he conocido personas de todos los colores, religiones, orientaciones sexuales, ideas políticas… Habrá diferencias de costumbres, idiomas, vestuario o lo que sea pero si nos podemos comunicar de alguna forma, es fácil reconocer que los sentimientos nos unen. Todos somos seres humanos.
      Gracias, es un privilegio poder leer vuestros comentarios.

  9. Historias como esas he vivido de cerca, al principio sin comprender aún los sentimientos de mi pariente. Dolía mucho pero al hacerme conocer el dolor de querer mostrarse tal cual era, me hizo ver y sentir que difícil era para él vivir con todo eso.
    Lo que hicimos fue hacerle saber que el amor por él era más fuerte que todas las discriminaciones que recibía y que podíamos enfrentarnos a cualquiera para defenderlo. Hoy en día es como sentía por dentro: una maravillosa mujer, con una sonrisa plena…

    • Silvia:
      Lo de nosotros es una historia vieja, de esas que servirían para escribir una crónica. Quién podría suponer que después de tantos años nos encontraríamos, gracias a Internet? El alegrón que nos dió reconocer nuestros nombres… Y aquí estás, leyendo y comentando con sabiduría y cariño, como siempre.
      Un abrazo para tí, tus hijos y para esa pariente. Y mi agradecimiento.

      • SI FUE MUY HERMOSO,RECORDAR ESA JUVENTUD,ESAS CARTAS Q LLEGABAN X CORREO AEREO,JAJAJA TODA UNA ALEGRIA,Q AUN PERMANECE EN LA DISTANCIA Y EL TIEMPO!!TE MANDO MUCHO CARIÑO DESDE ARGENTINA Y GRACIAS X TUS SALUDOS A MI FAMILIA!!!TKM!!

  10. Cubano bello, ya te extranaba. Tus entradas siempre son tan contundentes. Un abrazo Boricua. Ya sabes bien apretao, caribeno.

    • Melba, estoy enredado en muchas cosas al mismo tiempo en estos días y revisando algunos post que estaban en el banco de los beisboleros, esperando para batear.
      Reinicié un escrito muy lindo sobre Cuba y Puerto Rico, que saldrá en el verano. Los caribeños históricamente hemos estado muy unidos, más que nada por nuestra música.
      Gracias y el abrazo, apretao como nos lo merecemos.

      • Me muero por ver ese escrito. Estare en primera fila para leerlo con mucho carino. Y venga el abrazo Caribeno, Cubano y Boricua bien bien apretao.

  11. Hola Ernán, interesante tu artículo de hoy de eso no tengo duda alguna. Entiendo que no son muchos los momentos que podemos ver cumplidos nuestros deseos de conocer ciertas cosas que nos intrigan aunque tan solo sea por calmar nuestros conocimientos.
    Un saludo cordial

  12. Hola Ernán. Bonita historia!… y gracias por recordarme esta novela que leí hace ya unos cuantos años. Me dejó muy impresionado. Volveré a releerla muy pronto.
    Un fuerte abrazo

    • Ariel mío:
      Acabo de releerla. Es como un guión de película, Montenegro tiene una prosa muy ágil y fácil de leer. Te la recomiendo. 🙂
      Un abrazote, que estoy loco por darte en persona. Porqué estamos tan lejos? 🙂

  13. Imperdonable no haberla leído, hay historias (y canciones) que parecen escritas pensando en un lector concreto, que acaban formando parte de tu vida. Gracias Ernán. Saludos.

  14. Ernán gracias por compartirnos tan maravillosa experiencia literaria… alguien por ahí dice que las cosas llegan en el momento perfecto, no dudo que fuese ese el momento para esa llave en ese día lluvioso. Aún hoy con las mentalidades que se manifiestan abiertas, aún hoy queda mucho que madurar al respecto para poder eliminar los juicios sobre cualquier tema, eso que tanto daño hacen. Saludos

    • Pensaba en Carlos Montenegro, al escribir el post. Un heterosexual con familia, un tipo duro, lo que algunos llamarían un aventurero. Aún así tuvo el valor, increíble para la época, de contar una historia de amor entre dos hombres, incluso de poner el personaje de La Morita como un ejemplo de ética y moral.
      Me atrevería a decir que su manera de narrar la historia es violenta, llena de ira, masculina, beligerante, al mismo tiempo transmite mucha ternura.
      Saludos y muchas gracias.

      • Es posible que esa violencia reflejada más allá de algo meramente masculino también sea un reflejo de la frustración y ira que la época le hacía sentir por pensar diferente… Créeme que me da curiosidad leer el libro y mas con el perfil que presentaste… Gracias a ti.

  15. Ernán, me faltó ponderar el texto de tu autoría. Narrativa impecable que parte de tu natural sensibilidad de expresión y con una prosa exquisita. Ojalá, si no lo has hecho aún, continúes escribiendo así. Un abrazo. Héctor

  16. Además Ernán, desde mi posición de Libertario, jamás se me ocurriría criticar a nadie, piense lo que piense, haga lo que haga. Pero, frente a quien ataca la libertad en cualquiera de sus expresiones, ahí sí, le apunto con toda mi artillería, jajaja, es una forma de decir. Abrazos. Héctor

  17. Ernán, a mi me pasó algo parecido con una novela de José Donoso que leí cuando el boom latinoamericano en España. Yo soy heterosexual y por aquel entonces ni se planteaba el tema homo. Cuando leí “El obsceno pájaro de la noche” aprendí a comprender y a respetar una sexualidad diferente a la mía. Pero que era igual que la mía al fin y al cabo. Curiosamente Donoso también tuvo que recurrir al tema carcelario para poder escribir sobre una relación homosexual. ¡Qué mundo más estúpido, que no es capaz de aceptar más que un solo tipo de sexualidad! Aunque reconozco que en España se ha normalizado después de legalizarse el matrimonio gay.

    • Manuel Puig también lo hace en “El beso de la mujer araña”, muy a su manera y Hans Heger en “Los hombres de los triángulos rosas” sobre los campos de concentración nazis, aunque esta es más de denuncia.
      No he leído “El obsceno pájaro de la noche”, lo haré tan pronto pueda. Gracias por la sugerencia y el comentario.
      Es trágico que no aceptemos las diferencias, no solo con la sexualidad sino con todo lo demás.

  18. Lo mas curioso es que muchos de los que cierran puertas o erigen murallas condenatorias a la marginalidad. En realidad, esta pagando su frustración ya que en el fondo, querrían estar en el otro lado. Tango de vida, diría yo….Cuidate

    • Tango de vida es, muy de acuerdo. Nuestra primera reacción ante lo que tememos es protegernos alejándolo o eliminándolo. Necesidad de sobrevivir. Me parece innato. Cualquier individuo, religión, ideología, que “amenaza” nuestra forma de vida es un “peligro”. Si este sentimiento es exacerbado por los que tienen el poder, la tragedia puede convertirse en masacre. Ejemplos sobran en toda la historia de la humanidad…

      • lo curioso es que la linea entre lo que deseas y lo que temes es demasiado fragil. Amor y odio, aunque no quede muy bien decirlo, demasiadas veces se difumina y se confunde.

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