DESPUÉS DE LA MEDIA RUEDA

La luz de los Lumière

31 comentarios

A unos metros de la Ópera Garnier de París, uno de los edificios más bellos de una ciudad que no hace falta decir que lo es, está el Café de la Paix, en uno de los miles de hoteles que llenan la capital de Francia. Cientos de transeúntes pasan delante de su fachada. Muy pocos se detienen a mirar la placa que, con timidez, adorna una de las paredes del lugar. Una prueba del olvido, esa característica tan humana que nos lastra.

En ese lugar, los hermanos Auguste y Louis Lumière proyectaron sus primeras películas hace ciento veinte años, usando el mismo aparato con que las filmaron. Un evento para celebrar. Todos los días no se inventa un arte…

Poco tiene que ver con el último color de cabello de la Kardashian, el destino de One Direction sin Zain Malik o el precio de los relojes inteligentes de tus conocidos. Los Lumière concibieron, según Norma Desmond en Sunset Boulevard, una nueva forma de hacer soñar al mundo y, con ella, nuevos dioses. Deidades que no controlan ni castigan sino que enamoran, entretienen y educan. Depende del cine que veamos, claro está.

Como prueba de admiración, un grupo de curadores del Instituto Lumière ha montado la Exposition Lumière! Le cinemá inventé en el Grand Palais, con mil cuatrocientas cintas filmadas en diferentes partes del mundo, documentos y fotos de la época. Una estrella indiscutible tiene la muestra: la ingeniosa cámara fabricada por Auguste y Louis, técnica, industria y culto en un solo artefacto. Honrar honra. No a un asesino de masas con la pechera del uniforme cubierta de medallas, sí a quienes nos han abierto nuevas puertas para crear.

Si están en París antes del 14 de junio no se la pierdan, después me cuentan… Para matarme de envidia.

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31 pensamientos en “La luz de los Lumière

  1. Como diría un colombiano…”¿Alguien me podría colaborar para el boleto?”…Jajajaa… Me encantaría ir a ese evento. ¿Sabes de alguna beca? Jajajajaja…

  2. Que sean dos! Me apunto!

  3. Ojalá pudiera invitarlos a todos e ir juntos. Sería un paseo para recordar…

  4. Mejores invitados: no podría tener. Abrazos y más abrazos.

  5. Seguro que será muy interesante. Hay que reconocer, que fue un magnífico invento que sirve para plasmar escenas y ser vistas a posteriori sin necesidad de trasladarse al lugar.
    Un saludo cordial

  6. Deliciosas escenas y momentos de nuestra historia más tierna. Voy a intentar ir a verlo y disfrutarlo y desde luego iré a pulir la placa medio olvidada en el Café de la Paix. Gracias. Abrazotes

  7. Para visitar París no hacen falta muchas excusas y esta exposición, sin duda, incrementa el atractivo de esta bella ciudad. Muchas gracias por la información, Ernán; ahora hace falta que pueda ir …. Saludos.

  8. Reblogueó esto en La Pecera del Tiburóny comentado:
    El cine no seria lo que es sin los LUMIERE

  9. Una anécdota divertida: el día de aquella histórica primera función, al ver avanzar por primera vez el tren, ¡muchos espectadores se retiraron asustados de sus asientos porque pensaron que la máquina se les iría encima! Obviamente que no fue así, pero sí se quedaron maravillados por ello Buen artículo

  10. Ernán, el cine, fábrica de sueños e ilusiones se instaló en nuestra curiosidad de niño y se quedó con nosotros sin abandonarnos nunca. Pero, en una sociedad mercantilista como la actual, es raro encontrar arte en los últimos filmes, aunque algunos chispazos, si se pone atención, según el director suelen manifestarse y entonces llegan a conmovernos. Un abrazo. Héctor

  11. ¨El padrino¨en su primer versión, es la película, que me gusta volver a ver cada tanto, y siempre encuentro gestos nuevos en el rostro de Marlon Brando y según mi visión de amante del cine, en cada una de las escenas que considero de un valor escénico irrepetible. Héctor

  12. Para eso y muchas más cosas, Emilio. El buen cine nos hace reflexionar, igual que la buena literatura.
    Saludos cordiales.

  13. La magia del cine… Por el momento comeremos tarta de zanahorias en el Café de la Luz en junio y puliremos palabras.
    Un fuerte abrazo.

  14. Gracias. Elmatallana. Bienvenido por aquí, saludos.

  15. Si por mi fuera, llevaría a todos los amigos. Es una de esas experiencias que es mejor compartir…
    Saludos.

  16. Deliciosa anécdota, Rómina. Era lo nunca antes visto, no sé cómo habría reaccionado yo. A estas alturas me fascina verlo aún, por su significado…
    Gracias, por ahí nos vemos.

  17. Mercantilismo ha habido siempre en el cine. Las grandes productoras financiaban cine de autor con películas más comerciales, ahora los productores solo quieren ganar dinero, sin saber nada de cine.
    El cine independiente norteamericano, algunas producciones asiáticas, latinoamericanas y europeas sacan el rostro por la calidad artística. Vale la pena perseguirlas, lo recomiendo.

  18. Una de mis favoritas también, Coppola se arriesgó con una infinidad de personajes y situaciones para producir un monumento a la violencia y el poder, genialmente filmado.

  19. Leyéndote me ha venido a la memoria una vieja cámara de cine que compre en tu país. Fechada en los años 20 y la odisea para sacarla de la isla. Cuidate

  20. Han dejado destruir la mayoría de los 128 cines que tenía L’abana en 1958 con sus proyectores adentro y se preocupan por una cámara… Ironías, Plared.
    Me alegra que la conserves tú, sé que le otorgas la importancia que tiene.
    Gracias y saludos.

  21. Como siempre, lindo texto. Tengo un viaje relámpago al consulado mexicano de París que será la ocasión perfecta para darme una vuelta al Grand Palais 🙂 si se hace ya le contaré 🙂

  22. He estado recientemente en París, y París sigue siendo París, aún con esa marabunta de chinos o coreanos o japoneses que irrumpen con cámaras en todos sus rincones. La magnífica “La invención de Hugo”, de Scorsese, película infravalorada y de la que “El gran hotel de Budapest” ha bebido, muestra en deliciosa añoranza aquel empezar heroico del cine. Te leo que los cines de la Habana casi han desaparecido, bueno, los de todo el mundo; una pena que la ansiedad del nuevo siglo los vaya cerrando (esa ansiedad que nos lleva a la televisión o a una tableta antes que al dulce ritual de entrar a un cine de los antiguos); aunque me temo que en la Habana no ha sido la ansiedad sino otra cosa. De ese proceso he escrito en mi última entrada.
    Un saludo

  23. Francia hizo una gran contribución al cine con los hermanos Lumière y Georges Méliès. Este último está en Père Lachaise de París. Por si os animáis a visitar su tumba como colofón a la exposición.

  24. El post genial, como siempre. La invención del cine, uno de los mejores inventos de la humanidad.

  25. Qué la disfrutes, Sacha! Aparte de dejarse enamorar por la arquitectura del Grand Palais.
    Buen viaje. Paris… es siempre París.

  26. Ir a cine es toda una ceremonia, muy de acuerdo. Y en otras épocas, quizás la cita amorosa más lógica y barata. Ahora cualquiera del primer mundo puede quedarse en casa y ver películas en una pantalla de 70 pulgadas.
    He leído tu excelente escrito. Ojalá la gente no tuviera que vivir esas terribles experiencias, que narras y analizas de una manera muy inteligente. Así es y mucho peor.
    Muchas gracias, amigo Joya.

  27. Mélies inventó un género o dos. Ya hablaré de él con gusto.
    Un abrazo y muchas gracias Eduardo.

  28. Muchas gracias. El buen cine, la buena música y la buena literatura. Tres cosas que no nos deberían faltar.
    Saludos desde un Polo Norte que espera por la primavera. Llegará? 🙂

  29. Llegará, llegará

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