DESPUÉS DE LA MEDIA RUEDA

Bitácora nostálgica, de un cubano que vive hace más de dos décadas en Suecia


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Arroz con Pollo a la Chorrera

Todavía el Torreón de la Chorrera está ahí, en la costa de L’abana. Ya nadie lo llama por su larguísimo nombre: Fuerte de Santa Dorotea de la Luna de la Chorrera. Lo construyeron en el siglo XVII junto a la desembocadura del río Almendares. Estrategia: cortar el acceso al agua potable a los enemigos. Quizás por eso el arroz con pollo a la Chorrera se hace con cerveza… y sabe a gloria.

Es un plato tan típico habanero como campesino es el ajíaco y tan dominguero como vestirse de blanco. A mí me regala días sin escuela, mañanas dormidas, Tanda del Domingo por la televisión, mi madre escuchando bolerones por la radio en La Discoteca del Recuerdo mientras lo prepara… El familión unido alrededor de la mesa, para comer un arroz con un sabor especial, entre lo amargo, lo salado, lo ácido y lo dulce.

No sé porque lo llamamos a la Chorrera, algunos dicen que lo preparaban así en una fonda del lugar. Ojalá alguien lo sepa y lo cuente. Le doy la bienvenida a comentarios ilustradores y academicistas, yo me limito a explicar la receta, a la manera de mi madre y la mía.

Ingredientes, para cuatro raciones:

1 kilo y medio de pollo

4 tomates naturales

½ pimiento rojo

½ pimiento amarillo

2 cebollas

4 dientes de ajo

¼ cucharadita de comino

¼ cucharadita de orégano seco

½ cucharada de pimentón en polvo

4 cucharadas de aceite de oliva

1 chorizo

1 litro y medio de caldo

½ cucharadita de azafrán o bijol cubano

4 cucharadas de salsa de tomate

3 tazas de arroz

½ taza de vino blanco seco

100 gramos de guisantes verdes (petit pois)

1 cerveza (y las que se quieran beber, para acompañar)

2 hojas de laurel

1 cabeza de ajos

Para adornar:

2 huevos cocidos

2 pimientos morrones asados

Modo de preparación:

Se hierve el pollo, con una de las hojas de laurel y la cabeza de ajos entera, hasta obtener el caldo, que se cuela antes de usar. Se retira el ave y se deshuesa.

Doramos el pollo en el aceite de oliva, reservamos. Freímos el chorizo en rodajas, las cebollas cortadas finamente, los dientes de ajo machacados antes en el mortero con el comino, el orégano y la sal. Cuando la cebolla esté transparente, le añadimos los tomates y los pimientos troceados, el pimentón en polvo y la salsa de tomate. Agregar el arroz crudo y mezclar todo por unos minutos, para que absorba los sabores del sofrito.

Le sumamos el caldo, la otra hoja de laurel, el azafrán o bijol cubano, volvemos a revolver y lo dejamos cocer a fuego medio/bajo durante veinte minutos. Incorporar la cerveza, el vino blanco y los guisantes verdes. Bajamos la llama y tapamos, cocinamos otro cuarto de hora. A los diez minutos se revisa. Si es necesario, se le añade más cerveza. Debe quedar con la consistencia de una paella, como decimos en Cuba: asopao.

Servimos adornando con ruedas de huevo duro y tiras de pimiento asado.

A compartir, sin olvidar las cervezas bien frías, de ser posible muchas… Recuerden brindar también por mí, aunque estemos lejos del Torreón de la Chorrera y de los tiempos en que protegía a L’abana de piratas.

Chorrera